Dago: Traición y sangre

Escrito por Editor
lunes, 08-10-2012 10:34:13

Espada y Brujeria - Reseña Dax: La mirada del dragón

Dago nº. 1: Traición y sangre
ECC Ediciones, Biblioteca Robin Wood
Autores: Robin Wood (guión) y Alberto Salinas (dibujos)

Dago es, probablemente, el personaje más famoso de los creados por el guionista Robin Wood, a quien ECC Ediciones le ha dedicado nada menos que toda una línea editorial. El personaje de Dago es realmente poderoso y podría calificársele de una suerte de Conan del siglo s. XVI: duro hasta la médula, astuto, un gran guerrero, fiel a los amigos, con su propio código de honor, rudo y bárbaro pero más honesto que la hipocresía civilizada, pues ha sido forjado en la fragua de la guerra, y sobre todo un superviviente que es capaz de superar todo tipo de obstáculos y pruebas, incluso las más duras.

Todo empieza en César Renzi, un joven y despreocupado noble de la Venecia del s. XVI, un muchacho de vida fácil y entregado a juergas y mujeres, alguien que no ha conocido el peligro de la muerte y que vive una existencia regalada. Sin embargo, su familia se ve envuelta en una conjura política, muy propia de aquella Venecia; el clan Renzi es asesinado por entero y además su buen nombre es acusado injustamente de traición a la ciudad y por tanto hundido en la miseria. Sólo escapa a la muerte el joven César, pero escapa sólo de la muerte, no de un destino aciago, pues acaba como esclavo de los temibles piratas turcos que asolan el Mediterráneo y rinden pleitesía al temible Barbarroja. Sus captores le rebautizan como “Dago” y le encadenan al remo de las galeras. César Renzi, ahora Dago, no sólo ha sido traicionado, no sólo le han asesinado a toda su familia y además han destruido la honra de su apellido (hasta convertirle en proscrito en Venecia), sino que su destino a partir de entonces será uno tal vez peor que la muerte: la esclavitud de los turcos. En este volumen primero se nos narra esa vida azarosa y horrible de los esclavos, expuestos a la inmensa crueldad de sus dueños. Dago tendrá que probar ser duro, muy duro, y no sólo eso, sino fiero y astuto, para sobrevivir en semejante infierno. Su motivación principal es la sed de venganza, volver algún día a Venecia y cobrarse en sangre lo que le hicieron a él y a su familia. Y mientras, vive diferentes aventuras y desventuras entre los turcos, para los cuales él no es más que un animal de carga.

Dago al principio es ingenuo, pero pronto se convierte en astuto, decidido y hasta cruel. Llega a dominar a su propio amo por su inteligencia y por su fuerza y habilidad guerreras prodigiosas, porque ciertamente tendrá que pelear contra unos y otros para seguir vivo, tanto en las galeras como en los desiertos. En sucesivos tomos, sin duda, hallará la forma de escapar de los turcos y volver a Venecia.

El cómic tiene un tono brutal y desgarrado, sin ahorrar crueldades que lo hacen realista y verosímil. Hoy día sería políticamente incorrecto porque trata a los turcos y en general la civilización islámica sin ninguna amabilidad, huyendo de la hipocresía y la falsedad del pensamiento aburguesado occidental. Como ocurrió en la realidad, la piratería turca aparece en el cómic como una plaga devastadora que exterminó a decenas de miles de personas inocentes en las costas del Mediterráneo, desde Grecia a España, y que esclavizó a otros tantos miles y los vendió en las tarimas de los mercados de Argel, Persia o Turquía. Salvo excepciones, la visión del Islam es por tanto poco amable.

El guión, como de costumbre, es howardiano en el sentido de reflejar un mundo de fuerza bruta, un mundo sin piedad donde el héroe hercúleo e indomable se impone a los desafíos gracias a una voluntad rocosa, y donde los débiles son aplastados. Pero como en todas las obras de Wood, hay mucho cuidado en el aire literario y un tanto filosófico de los textos y las historias, así como una buena labor de documentación. Así, el escenario de fondo no es de cartón piedra, sino que es creíble en cuanto a la política, la Historia, costumbres y modos de pensar.

En cuanto al dibujo, Alberto Salinas es sobre todo contundente y efectivo. Contundente porque no se pierde en florituras ni en contrastes artísticos de luz y sombras (recomendables en otros títulos pero quizás no en este), sino que es por completo realista, muy detallado, y también muy documentado en cuanto a lugares y vestimenta. Así, los jenízaros son realmente jenízaros, y los caballeros de Malta, auténticos caballeros de Malta, y no sólo monigotes con turbante o con casco medieval.

Entretenido, épico y trágico, así es este cómic, que además cumple a la perfección la honrosa y básica labor de entretener.

Andrés Díaz

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